Decálogo para cuidar y proteger tus ojos en verano

Una mujer que pasea al aire libre se protege los ojos con gafas de sol oscuras

En verano se multiplican los agentes externos que pueden resultar agresivos para tus ojos. La exposición al sol y al cloro de las piscinas se unen a otros factores de riesgo como el aire acondicionado, los ambientes secos, la contaminación, el mal uso de las lentillas y la elección inadecuada de gafas de sol. 

  • En verano se multiplican los agentes externos que pueden resultar agresivos para tus ojos. La exposición al sol y al cloro de las piscinas se unen a otros factores de riesgo como el aire acondicionado, los ambientes secos, la contaminación, el mal uso de las lentillas y la elección inadecuada de gafas de sol.

El incremento de la radiación solar y el mayor tiempo al aire libre pueden ocasionar daños irreversibles en la visión y en los párpados, según advierte la Fundación Rementería en un informe que analiza los últimos estudios científicos al respecto, donde revelan que algunas consecuencias a largo plazo de la falta de protección de los ojos frente a los rayos ultravioleta (UV) pueden ser cáncer de párpado, estenosis canalicular, cataratas, retinitis, quemaduras y crecimiento anormal del tejido de la conjuntiva sobre la córnea o pterigión.

Además del sentido común, que lleva a usar gafas de sol que cubran las sientes, sombreros o gorras de ala ancha, protector solar y buscar las sombras siempre que resulte posible, reunimos con la ayuda de los expertos este decálogo de consejos para proteger tus ojos en verano.

1. Los rayos ultravioleta (UV), enemigo al acecho. Un estudio publicado recientemente en la revista Retina demostró que “en las zonas donde hay mayor debilitamiento de la capa de ozono se produce más radiación y mayor incidencia de retinitis solar”. Los autores, de la Universidad de Pensilvania (EE.UU), insisten en la necesidad de protegerse contra los rayos UV, especialmente en esta época del año. No en vano, la Agencia Estatal de Meteorología suele alertar en cada arranque del verano que en junio se alcanzan valores máximos de radiación ultravioleta.

2. Las actividades al aire libre, con gafas de sol. La oscuridad de la lente (es decir, el porcentaje de absorción de luz) debe elegirse en función del tipo de actividad. Cuanto mayor sea la intensidad de la luz solar, más necesaria será la absorción de luz (cristales más oscuros). Así, en el caso de los deportes de montaña y las actividades en el mar sería necesaria una mayor reducción de luz que en otras actividades al aire libre.

3. Sellos de calidad y control. Es importante adquirir las gafas de sol en sitios especializados, donde además podrán asesorarte sobre cuáles son las más adecuadas para cubrir tus necesidades individuales, y comprobar que que el etiquetado incluya la referencia ‘CE UV 400′.

4. ​Si tienes los ojos claros, necesitas más protección. Son más sensibles a la luz solar y al deslumbramiento, por lo que, tal como explica el experto de Innova Ocular pueden necesitar lentes de mayor absorción en comparación con las personas de iris oscuros.

5. ¿Te duele la cabeza cada vez que usas tus gafas de sol? No has elegido bien. Los expertos aconsejan elegir gafas de calidad y comprobar si tienen graduación residual pues ésto podría provocarte dolores de cabeza.

6. Gafas polarizadas, un ‘extra’ útil. En Innova Ocular explican que los cristales de las gafas polarizadas incluyen una cualidad que permite ‘seleccionar’ la luz filtrada, eliminando así la parte de luz de los reflejos que resulta molesta.

7.  Máxima higiene al usar lentes de contacto. Una correcta esterilización y respetar al máximo los tiempos de uso tanto de las lentes desechables como de las no desechables es en esta época del año aún más importante, según explica el Doctor Juan Gros Otero, oftalmólogo de Clínica Rementería.

8. Desmaquillarse, no compartir el maquillaje y revisar su caducidad. Otra medida de precaución para evitar daños en los ojos consiste, según el Doctor Gros, en desmaquillarlos a diario de forma exhaustiva y con productos específicos, evitar compartir el maquillaje y revisar las fechas de caducidad de los cosméticos que se aplican en los ojos.

9. Si trabajas frente al ordenador, descansa periódicamente y enfoca lejos, a ser posible al aire libre. Recuerda, tal como explica Ata Pouramini, autor de ‘Tú eres tu medicina’, durante el tiempo que pasamos frente a la pantalla parpadeamos mucho menos de lo necesario.

10. Convierte la alimentación en un escudo para tus ojos. ”La luteína y la zeaxantina son pigmentos antioxidantes que protegen de los radicales libres nocivos para las células y que forman parte de la retina. Se considera que representan, respectivamente, el 36% y el 18% del total de carotenoides de la retina”. Son ricos en ambos pigmentos las espinacas, la lechuga, los berros, el aguacate, los guisantes y las judías verdes.

Otros alimentos que contribuyen a mejorar la salud ocular son el pescado azul, como fuente de ácidos grasos polinsaturados omega 3; el aceite de oliva y las frutas ricas en vitaminas A y C como las naranjas, el kiwi, las fresas, el mango, el melocotón, el melón; y vegetales como el brócoli, la coliflor y los pimientos.

Fuente: Mujerhoy.com 


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