Astigmatismo

El ASTIGMATISMO es un defecto refractivo por el que los rayos de luz que inciden en el ojo paralelos no son refractados por igual en todos los meridianos del mismo.

Es habitual encontrarlo asociado a la miopía o a hipermetropía. La causa más habitual es la forma irregular de la córnea (llamado astigmatismo corneal), pero a veces se debe a una geometría irregular del cristalino, y entonces se llama astigmatismo lenticular.

Ambos tipos pueden ser corregidos mediante gafas, lentes de contacto y cirugía refractiva.

2. SÍNTOMAS

Cuando el ojo es ligeramente astigmático, la visión es simplemente un poco borrosa. Si el astigmatismo es más pronunciado, puede provocar dolor de cabeza, cansancio ocular y visión distorsionada o borrosa a todas las distancias. Se manifiesta particularmente cuando se observan patrones formados por líneas o cuadrículas: dado que es un problema “direccional” (se manifiesta para ciertas orientaciones) no se ven con igual nitidez las líneas horizontales que las verticales o las oblicuas.

De hecho, un ojo astigmático que mire la imagen de un punto verá en su lugar un pequeño segmento, más o menos borroso, en una dirección (la dirección en la que la córnea está aplanada). Cuando observa una serie de líneas, orientada según distintas direcciones, habrá alguna que se perciba como especialmente borrosa y las que son perpendiculares a ésta serán las más nítidas. En este hecho se basan los optotipos pensados para detectar esta condición óptica.

Puede afectar tanto a adultos como a niños. Cuando se trata de niños es más difícil de detectar porque probablemente no se quejarán de que ven borroso o distorsionado. Es importante detectarlo lo antes posible puesto que puede llegar a afectar su rendimiento académico o su desenvolvimiento al jugar o practicar deportes, de modo que es conveniente llevarlos a revisión cada cierto tiempo.

3. CAUSAS DEL ASTIGMATISMO

Se produce porque la geometría de la córnea no es la normal esférica, sino oblongo o tórica: es más como un balón de rugby, en lugar de ser como uno de fútbol. Como consecuencia, los rayos luminosos se enfocan en al menos dos puntos diferentes de la retina (en la parte posterior del globo ocular). Esto sucede para ciertas direcciones, es decir, que lo que lo caracteriza es que las lentes del ojo no tienen la misma potencia en todas las direcciones.

En los astigmatismos regulares, los meridianos en los que las curvaturas son máxima y mínima están situados a 180º el uno respecto al otro. Estos son los más fáciles de corregir.

Cuando la distribución de las curvaturas de la córnea es más irregular la corrección es más compleja. En este caso el origen puede ser patológico, consecuencia de alguna enfermedad o de algún traumatismo.

Éste es un defecto refractivo hereditario y muchas personas que lo manifiestan al nacer empeoran con el paso de los años. En otros casos puede ser causado por:
- el queratocono (estrechamiento gradual de la córnea que adopta una forma cónica).
- pterigión (degeneración del tejido subepitelial de la conjuntiva).
- una cicatriz en la córnea debido a, por ejemplo, algunos tipos de cirugía.

4. TRATAMIENTO Y CORRECCIÓN

El astigmatismo puede ser compensado mediante gafas (lentes) y lentes de contacto, salvo en casos muy extremos.

Hace unos años, las únicas lentes de contacto válidas para corregirlo eran las rígidas (RGP). Actualmente las lentes blandas también se emplean: son las lentes tóricas. Sin embargo, en casos severos se prescriben las RGP o las gafas.

Es posible que en los casos extremos, el paciente recién compensado puede sufrir vértigos durante unos días hasta que el cerebro se acostumbre a la nueva “manera de ver”. Creerá que los objetos están deformados, aunque los verá con mayor nitidez las primeras semanas tras el día que comienza a usar las gafas o lentes.

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